domingo, 18 de mayo de 2014

edafologia

Efectos de la biota sobre el suelo
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Los organismos vivos del suelo cumplen variados papeles en la evolución y en las características del
mismo. Además, participan activamente en su ecología y en sus posibilidades de uso.
3.1.4.1. Los microorganismos
Los microorganismos del suelo realizan una gran cantidad de actividades en él. Intervienen en varios
procesos y reacciones que se dan en el mismo, relacionados con su génesis. Ellos:
q Aportan materia orgánica al suelo: La biomasa microbial puede representar alrededor del 5% de
la materia orgánica total del suelo, con la ventaja de que es el tipo de material que más
rápidamente se incorpora al mismo (CAB International, 1993). Cadena et al (1998) estimaron
aportes de biomasa microbial de hasta 608.28 mg de C g-1 de suelo, en un Oxic Dystropepts de
Santander de Quilichao (departamento del Cauca), con base en parcelas experimentales
sometidas a labranza reducida.
q Forman y estabilizan estructura en el suelo, especialmente los hongos con su micelio; los
exudados y metabolitos microbiológicos son cementantes bastante eficientes.
q Intervienen en los procesos de transformación de la materia orgánica del suelo, por ejemplo
cuando producen las enzimas necesarias para que se produzcan algunas reacciones, como
Amilasas para hidrolizar almidón o Celulasas, para hidrolizar celulosa, producidas por algunas
bacterias, hongos y actinomicetos. También la producción de Fenolasa para oxidar la lignina,
por parte de algunos hongos (Burbano, 1989).
q Algunos Basidiomycetes utilizan la lignina o la celulosa como fuentes de energía y de carbono.
Se convierten en importantes agentes de transformación de la madera en bosques (Brock y
Madigan, 1991).
q Pueden producir transformaciones en el suelo que causan pérdidas de elementos o de
compuestos en el mismo; en este sentido, son ampliamente conocidos los procesos de
desnitrificación, los cuales producen transformaciones de nitratos o nitritos, a nitrógeno
molecular (N2) o a óxido de nitrógeno, los cuales se pierden por volatilización; este proceso lo
hacen bacterias de los géneros Agrobacterium, Bacillus, Pseudomonas, Thiobacillus,
entre otras (Munévar, 1991).
q Ejercen control sobre las poblaciones de microorganismos en el suelo, ya que, por ejemplo,
muchos protozoarios se alimentan de bacterias y algas, manteniendo el equilibrio microbiológico
del suelo; además, algunos hongos como Penicillum y algunos Actinomicetos, como
Streptomyces, producen antibióticos y participan con estos mecanismos en el control
mencionado (Burbano, 1989).
q Algunos microorganismos del suelo tienen la capacidad de alterar algunos minerales como
biotita, muscovita e illita, contribuyendo así a la meteorización del mismo.
3.1.4.2. Los meso y macroorganismos
La fauna del suelo cumple un papel fundamental en la transformación y translocación de la materia
orgánica, así como en la trituración y adecuación de ella, para que los microorganismos puedan llevar a
cabo en forma fácil y rápida su mineralización y/o su humificación.
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Romero y Chamorro (1991) trabajaron con lombrices de tierra y diferentes sustratos. Encontraron que,
con una mezcla de banano, café, naranja, papaya y granadilla, 4091 individuos transformaron 4453.8 g
de material en un año. También, Arango y Dávila (1991) encontraron que 5 kg de lombrices Eisenia
foetida (lombriz roja californiana) descompusieron 270 kg de pulpa de café con 85% de humedad, en
80 días. Estos resultados muestran la magnitud de las transformaciones que pueden llevar a cabo estos
organismos.
Aparte de lo anterior, un efecto importante que tienen estos organismos sobre el suelo es el aporte de
abundantes cantidades de biomasa que incrementa notablemente la cantidad y variedad de la materia
orgánica en él; en la Tabla 1.23 se presentan algunos valores de densidad de individuos (meso y
macrofauna) del suelo, así como de la cantidad de biomasa que producen, bajo diferentes condiciones
climáticas, de suelo y de uso del suelo.
TABLA 1.23. Producción de biomasa (promedia de 7 muestreos realizados durante 8 meses) por algunos meso y
macroorganismos en suelos colombianos.
SUELO REGION
USO DEL
SUELO
INDIVIDUOS
POR m2
BIOMASA*
((g m-2 )) REFERENCIA
Andisol Páramo Chisacá Ninguno 18307 1636.03 Zerda y Chamorro (1990)
Andisol Páramo Chisacá Papa, Kikuyo 13234 748.03 Idem anterior
Inceptisol Páramo Chingaza Ninguno 8932 535.76 Infante y Chamorro (1990)
Inceptisol Páramo Chingaza Papa, Kikuyo - 588.42 Idem anterior
* Como peso húmedo de la fauna encontrada.
La fauna del suelo lleva a cabo otras acciones como son:
q Mejorar la agregación y, consecuentemente, la aireación y la infiltración, sobre todo aquellos
individuos de mayor tamaño, debido a su desplazamiento en el suelo.
q Transportar materiales orgánicos al interior del suelo: Lombrices, hormigas, termitas.
q Transportar materiales desde el interior hacia la superficie del suelo, generando un intenso
reciclaje de elementos en los sólidos acarreados: Hormigas, lombrices.
q Mantener en equilibrio las poblaciones de otros organismos: Predatores como algunos ciempiés,
arañas, escorpiones, coleópteros y colémbolos.
RECORDAR
Ø La biota del suelo la componen micro, meso y macroorganismos, animales y vegetales.
Ø Los organismos más abundantes son los micro, compuestos por bacterias, hongos, algas y
protozoarios. La mayoría de ellos son heterótrofos y aeróbicos.
Ø Los grupos de bacterias más importantes en el suelo son: Proteobacterias, Cianobacterias
y Eubacterias Gram positivas; prefieren suelos con buena fertilidad.
Ø Los grupos de hongos más importantes en el suelo son: Basidiomycetes y
Deuteromycetes; prosperan mejor que las bacterias en suelos ácidos.
Ø Los microorganismos aportan y transforman materia orgánica, tienen parte activa en el
ciclo geoquímico de muchos elementos y transforman algunos minerales.
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Ø Los meso y macroorganismos más importantes del suelo son: Anélidos (lombrices),
artrópodos (insectos, arácnidos, miriápodos y crustáceos) y nemátodos (gusanos).
Ø Los meso y macroorganismos aportan, transforman y translocan materia orgánica; reciclan
nutrientes y mejoran el espacio poroso.
3.2. EL HOMBRE
Un organismo que tiene enorme ingerencia en el suelo es el hombre, puesto que utiliza este recurso de
variadas formas y para muchos fines; los efectos más sobresalientes que tienen algunas de las
actividades antrópicas sobre el suelo se resumen en la Tabla 1.24.
TABLA 1.24. Algunas actividades antrópicas y sus efectos en el suelo.
ACTIVIDAD EFECTO SOBRE EL SUELO
La fertilización
Mejora productividad, aumenta producción de biomasa y población de microorganismos,
incrementa el aporte de materia orgánica; en exceso puede producir el efecto contrario al
causar toxicidades y/o contaminación.
El abonado orgánico
Produce los mismos efectos que la fertilización. Además, mejora la estructura del suelo con
todo lo que esto implica en las condiciones hídricas y mecánicas de él.
El encalamiento
Mejora la nutrición vegetal y el ambiente para los microorganismos aunque es posible que se
alteren las relaciones poblacionales entre grupos; puede mejorar la estructura y alterar las
características del intercambio iónico de bases.
El riego
Cambia el comportamiento hídrico; incrementa la velocidad de procesos como solubilización,
hidratación e hidrólisis, aumentando la alteración de minerales y de materia orgánica; si se
hace bien mejora productividad; mal hecho puede producir salinidad o sodicidad y el
consecuente deterioro físico y químico; también puede producir erosión.
El drenaje
Aumenta la aireación y por tanto acelera procesos de mineralización de materia orgánica y
alteración de ciertos minerales; favorece la estructuración; en exceso, en ciertos suelos,
puede causar dificultades para el humedecimiento posterior.
La mecanización
Mejora la aireación con todos sus beneficios, hecha adecuadamente; aumenta las
posibilidades de la planta para explorar el suelo con el consiguiente aporte de materia
orgánica y el reciclaje de nutrientes; si se hace inadecuadamente, se deteriora la estructura y
se puede llegar a compactar el suelo; además, se pueden generar problemas de erosión.
El uso irracional (Tipo
y/o intensidad de uso
no adecuados a las
posibilidades del
suelo).
Genera deterioro severo en sus propiedades, lo que se refleja en una pérdida de
productividad y de cobertura vegetal, aumentando la susceptibilidad a la erosión; la
aplicación intensiva de insumos a un suelo con baja productividad puede generar problemas
de contaminación, tanto del suelo mismo, como de otros recursos como el agua.
Las construcciones Eliminan el suelo completamente, casi siempre.
3.3. LA VEGETACIÓN
3.3.1. Generalidades
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Como ya se mencionó, la vegetación está conformada por los organismos que mayor influencia tienen
sobre el desarrollo del suelo. Éstos controlan el aporte de materia orgánica en él, tanto en lo relacionado
con la cantidad, como con la calidad o tipo de materiales adicionados.
El contenido de materia orgánica de un suelo, en un momento dado, depende del aporte de materiales
orgánicos que se haga a dicho suelo, así como de la velocidad con la cual éstos se descomponen; la
cantidad de materia orgánica que se aporta al suelo es bastante variable y depende sensiblemente del
tipo de cobertura vegetal, como se aprecia en la Tabla 1.25.
Los resultados obtenidos por Arias, citado por Young (1994), ilustran la variabilidad que se presenta en
la velocidad de descomposición de residuos orgánicos en relación con su procedencia, como se ve en la
Tabla 1.26. En este caso, la vida media es el tiempo que tarda una determinada cantidad el material en
perder la mitad de su peso.
TABLA 1.25. Aporte de residuos vegetales al suelo, por parte de diferentes coberturas, como materia seca en t ha-1
año-1 o por cosecha, según el caso. (Según varios autores citados por Burbano, 1989).
COBERTURA VEGETAL MATERIA SECA ACUMULADA (t ha-1)
Brasil 7.3
Bosque Tropical Húmedo Venezuela 4.6
Colombia 12.0
Sorgo 2 - 8
Maíz 1 - 6
Arroz 4
Maní 2.5 - 3.5
Algodón 1.5 - 4.0
TABLA 1.26. Vida media de hojas de especies forestales útiles en agroforestería en el piso premontano de Colombia,
según Arias, citado por Young (1994).
ESPECIE VIDA MEDIA (días)
Albizia carbonaria 60
Gliricidia sepium 80
Sesbania grandiflora 80
Erythrina sp. 120
Cajanus cajan 120
Cassia grandis 180
Pritchett (1991) reporta que la hojarasca producida en los bosques caducifolios se descompone
relativamente rápido y que se transforma en un humus enriquecido, en tanto que la hojarasca aportada
por los bosques de coníferas es bastante resistente a la descomposición y fuertemente ácida, lo que
estimula el proceso de podzolización en el suelo (ver Capítulo 2).
Zinke, citado por Birkeland (1980) encontró que en suelos arenosos de dunas de California, bajo
cobertura de Pinus contorta de 45 años de edad, se presentaban diferencias de pH de 1.5 y más
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entre el suelo por debajo del árbol y el suelo muestreado en áreas sin vegetación. El mismo autor
encontró también que el contenido de nitrógeno en el horizonte superficial del suelo bajo los árboles era
casi el doble del contenido en el suelo por fuera de la influencia de aquellos.
Birkeland (1980) expone un caso extremo de influencia de la vegetación sobre la pedogénesis
observado en Nueva Zelanda, donde observó que en los sitios bajo la influencia de Podocarpus sp. y
de Agathis australis era el único lugar en el cual se presentaban Espodosoles; estos suelos, así como
los procesos de podzolización, desaparecían donde terminaba la influencia de los árboles mencionados.
Estudios tan específicos, como los citados anteriormente, son escasos en Colombia; puede mencionarse
el de Cortés et al (1990) en Andisoles de la Sabana de Bogotá, en el cual se encontró que las coníferas
y los eucaliptos causaban deterioro estructural en el suelo, debido a que inducían cambios drásticos en
su comportamiento hidrológico.
En suelos del oriente antioqueño y del altiplano de Popayán, Moreno (1987) encontró que los valores
de los contenidos de Mg y K fueron significativamente menores en Andisoles bajo plantaciones de
Pinus patula, en comparación con los mismos suelos bajo pastos; la CICE y el Al también fueron
menores en Andisoles bajo P. patula, comparados con los valores obtenidos en aquellos suelos bajo
bosque natural. El pH de los Andisoles bajo P. patula fue significativamente menor que el pH que se
presentó en los Andisoles bajo bosque natural y bajo pastos.
3.3.2. Caracterización de la vegetación natural
Para definir la vegetación natural de una zona, con el objetivo de identificar este factor de formación del
suelo, puede recurrirse a la propuesta de “Formaciones vegetales de Colombia” de Cuatrecasas, expuesta
por Malagón et al (1995). Esta propuesta se resume a continuación:
q Selva basal: Ubicada entre 0 y 1000 msnm. Tiene una temperatura media anual que oscila entre
23 y 30 oC y una precipitación total anual mayor a 1800 mm. Presenta árboles siempre verdes de
hasta 40 m de altura y 1 m de diámetro, sostenidos por raíces tabulares o zancos. El sotobosque lo
componen hierbas gigantes y arbustos grandes. Son numerosos los bejucos leñosos, las palmas y
las epífitas.
q Selva subandina: Entre 1000 y 2400 msnm. Presenta temperaturas promedias anuales entre 16 y
23 oC y precipitaciones regularmente distribuidas mayores a 1000 mm; la fisonomía del bosque es
muy similar a la de la selva basal, aunque disminuye la presencia de árboles con raíces tabulares y
la altitud más frecuente de estas plantas fluctúa entre 15 y 30 m; también disminuye la cantidad de
palmas grandes, lianas y epífitas leñosas; se empiezan a presentar árboles con hojas pequeñas
(micrófilas).
q Selva andina: También llamada “Bosque andino”. Forma una banda entre los 2400 y los 3800
msnm que permanece húmeda debido a la alta nubosidad y niebla y a las bajas temperaturas
medias anuales que varían entre 6 y 15 oC. Presenta una precipitación total anual que oscila
alrededor de 1000 mm; con el ascenso disminuyen los árboles y predominan las micrófilas y
nanófilas; hay gran exuberancia de epífitas, principalmente Bromeliaceaes y orquídeas, además de
musgos y líquenes.
q Páramo: Amplias regiones desarboladas en las partes altas de las cordilleras que van desde el
bosque andino hasta las nieves perpetuas (4700 msnm). Presentan condiciones meteorológicas
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muy contrastantes y drásticas con temperaturas medias anuales que varían entre 2 y 12 oC, en
términos generales. La vegetación dominante corresponde a Poaceaes mezcladas con arbustos
pequeños de hojas coriáceas y plantas cespitosas, almohadilladas y arrosetadas.
q Sabana: Llanuras cubiertas por vegetación baja, principalmente Poaceaes y algunos arbustos y
árboles muy esparcidos. Se presentan en regiones bajas y cálidas, donde la estación seca es más o
menos larga.
q Formaciones xerófitas : Características de zonas muy secas, donde dominan los árboles
pequeños y los arbustos achaparrados de hojas coriáceas y cutícula gruesa. Son abundantes las
plantas espinosas y las cactáceas de gran tamaño y densidad; las gramíneas que se presentan
generalmente se marchitan en la época seca.
q Manglares: Son asociaciones de arbustos o árboles perennifolios y halófitos, que forman una
selva densa de gran altura en las áreas costeras tropicales y cerca a los estuarios de los ríos.
q Formaciones de márgenes de ríos: Compuestas por vegetación heliófila, comprenden
principalmente gramíneas monoespecíficas de tallos rastreros y estoloníferas; en etapas
intermedias de colonización se encuentran cañabrava, sauces y platanillos y, cuando la
colonización es avanzada, hay presencia de árbole s grandes con muy poca variedad de especies.
La cobertura vegetal natural puede haber sido reemplazada por algún tipo de uso comercial. En este caso,
se describen el tipo y la intensidad del uso que se está haciendo de la tierra. El tipo de uso se describe
nombrando el tipo de explotación que se tiene en el suelo. Si dicho uso es agropecuario, debe aclararse el
tipo específico de uso, por ejemplo, pastos mejorados, pastos naturales, cultivo de algodón, cultivo de papa,
etc.
Con respecto a la intensidad con la cual se hace la explotación detectada, ésta define el mayor o menor
grado de manipulación y, por tanto, de alteración que se está haciendo en el suelo. Puede describirse como
intensiva, semi-intensiva o extensiva; en el orden en que están expuestos los términos anteriores,
decrece la intensidad de uso. Una mayor intensidad de uso implica una mayor probabilidad de deterioro
para el suelo y, por tanto, debe estar acompañada de un mayor número de prácticas de manejo preventivo
contra aquella posibilidad.
3.4. LA MATERIA ORGÁNICA DEL SUELO
Todos los residuos de origen vegetal y animal que llegan al suelo conforman la materia orgánica del
mismo; la principal fuente de ella son los residuos vegetales, los cuales aportan energía y alimento a los
organismos del suelo, al tiempo que son la materia prima para la formación de los coloides orgánicos
(humus) que se acumulan en el suelo.
3 4.1. Tipos de materia orgánica del suelo
Los materiales orgánicos que se encuentran en el suelo se agrupan de acuerdo con su grado de
transformación, como se muestra en la Tabla 1.27, elaborada con base en información tomada de
Burbano (1989).
TABLA 1.27. Principales grupos de materiales orgánicos del suelo (No hay ninguna correspondencia horizontal).
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Materia orgánica
fresca (MF)
{Órganos}
Materia orgánica no húmica
(MNH)
{Compuestos químicos simples}
Materia orgánica
húmica (MH)
{Coloides orgánicos}
Hojas Celulosa (15-60 %) Ácido fúlvico
Tallos Hemicelulosa (10-30 %) Ácido himatomelánico
Raíces Lignina (5-30 %) Ácido húmico
Flores Azúcares, aminoácidos y ácidos alifáticos (5-30 %) Humina
Frutos Grasas, aceites, ceras, resinas y otros pigmentos (1-8 %)
Proteínas (1-15 %)
Según Motta et al (1990), los compuestos húmicos, generalmente, representan entre 50 y 85% de la
materia orgánica total del suelo; para fines prácticos, la MF y la MNH se consideran como un solo
grupo de materiales.
La materia orgánica húmica se puede separar de las otras fracciones por densimetría en agua destilada,
colocando 5 g de suelo, tamizado a 2 mm, en 100 mL de agua; la materia orgánica fresca y la materia
orgánica no húmica (MF + MNH), flotan en el agua, mientras que la materia orgánica húmica (MH), se
va al fondo del recipiente; por decantación se recuperan las dos fracciones separadas, se secan, se
pesan y se establece en porcentaje que representa cada una en la muestra. Otros métodos más precisos
para realizar la separación y cuantificación de los materiales anteriores, como la densimetría en
bromoformo, pueden verse en Motta et al (1990).
3 4.2. Transformación de los materiales orgánicos
En general, los principales procesos que se presentan con la materia orgánica en el suelo se pueden
esquematizar como sigue:
El proceso de mineralización consiste en la transformación de compuestos orgánicos a compuestos
inorgánicos y es eminentemente microbiológico. Son de gran importancia para la nutrición de la planta
las transformaciones del N y del S que llevan estos nutrientes a formas fácilmente aprovechables por
ella. Orozco (1999) define la mineralización del N como “la transformación del N contenido en
compuestos orgánicos, hasta su liberación al suelo como NH3”.
HUMIFICACIÓN (TºC, C/N, sin
O )
MF NH + CO2 ­ + H2O
NUTRIENTES + MH
MH + NUTRIENTES
MINERALIZACIÓN (TºC, C/N, O2)
DESCOMPOSICIÓN
(BIOTA, O2, TºC)
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La humificación consiste, según Kumada (1987), en un conjunto de procesos que transforman la
materia orgánica en compuestos que tienen una alta capacidad de absorción de la luz visible y unos altos
contenidos de grupos orgánicos carbonilo y carboxilo.
Durante las reacciones de descomposición de los restos orgánicos se produce una oxidación rápida y
violenta (entendida exotérmicamente) de éstos con una consecuente liberación de elementos nutritivos
para la planta, principalmente NH3, NH4
+, NO3
-, SO4
2-, PO4
3-, Ca2+, Mg2+, K+, Na+, además de agua y
CO2.
Después de que pasa esta primera etapa de alteración y, dependiendo de las condiciones ambientales y
de la calidad de la materia orgánica aportada, el proceso de transformación tiene dos posibles vías:
Una, la mineralización, con un aporte intenso de nutrientes y un bajo aporte de materiales susceptibles
de ser humificados y otra, la humificación, con un aporte pobre de nutrientes, pero con un alto
suministro de materiales disponibles para la polimerización y acumulación en el suelo como humus.
Las condiciones de alta aireación, es decir, el buen suministro de oxígeno, así como las altas
temperaturas (dentro del rango mesotérmico), el buen contenido de humedad, la adecuada fertilidad del
suelo y los residuos orgánicos poco lignificados, es decir, con relación C/N baja (ver Capítulo 16)
favorecen los procesos de mineralización y reducen drásticamente la acumulación de materia orgánica
en el suelo; situaciones en las cuales se presenta déficit de oxígeno, baja temperatura, materiales leñosos
(relación C/N alta) y exceso de humedad (deficiente aireación), favorecen los procesos de
humificación y de acumulación de la materia orgánica en el suelo.
Cabe aclarar, que los procesos de descomposición, mineralización y humificación, normalmente, se
presentan simultáneamente en el suelo; simplemente, se afirma que el suelo está sometido a procesos de
humificación, por ejemplo, cuando los procesos que sufre la materia orgánica, del mismo, la llevan a
producir preferencialmente humus en lugar de compuestos inorgánicos; salvo casos muy especiales,
como condiciones climáticas desérticas, por ejemplo, permiten el desarrollo de mineralización, casi
exclusivamente.
Como se ha mencionado en diferentes apartes anteriores, la materia orgánica fresca (MF) es un
componente importante para suministrarle alimentación y energía a la meso y macrofauna del suelo. La
materia orgánica no húmica (MNH) es la principal fuente de energía y de carbono para los
microorganismos del suelo. Sin embargo, desde el punto de vista físico-químico, es la materia
orgánica húmica o humus (MH) la fracción orgánica más importante del suelo pues, al adquirir ésta
propiedades coloidales le trasmite al suelo propiedades únicas, razón por la cual a continuación se
tratará este componente con más detalle.
3.4.3. El humus
Es el conjunto de compuestos orgánicos amorfos, poliméricos, de alto peso molecular y de color
amarillo hasta gris oscuro o casi negro, que se acumulan en el suelo como consecuencia de su resistencia
a la transformación. Se diferencian y agrupan de acuerdo con su solubilidad, peso molecular y grado de
polimerización, según varios autores citados por Burbano (1989), como se muestra a continuación:
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3.4.3.1. Tipos de humus
q Ácidos Fúlvicos: Son compuestos de bajo peso molecular, alta acidez (entre 900 y 1400
meq/100g), bajo grado de polimerización, solubles en álcali y en ácido.
q Ácidos Húmicos: Son compuestos de alto peso molecular, baja acidez (entre 500 y 870
meq/100g), alto grado de polimerización, solubles en álcali, pero precipitan en medio ácido;
presentan una fracción soluble en etanol que se conoce como Ácidos Himatomelánicos.
q Huminas: Se refieren a la fracción del humus más resistente a la descomposición que no es
soluble, ni en ácido, ni en álcali; Paul y Clark (1989) sugieren que está compuesta por mezclas
de ácidos fúlvicos y húmicos con otros componentes no solubles provenientes de plantas y
microorganismos, como celulosa, lignina, paredes celulares y carbón.
3.4.3.2. Propiedades del humus
Desde el punto de vista químico, es un material ácido con: Alta CIC (ver Capítulo 13), en su mayor
parte variable; alta capacidad buffer (ver Capítulo 14) y alta acción quelatante, que le permite formar
complejos bastante estables con los elementos metálicos presentes en el suelo.
Físicamente, por ser un material coloidal, presenta una alta superficie específica (ver Capítulo 12); es
amorfo; tiene colores oscuros; presenta baja adhesividad y baja plasticidad (ver Capítulo 10) y tiene
una alta capacidad de retención de humedad; su densidad aparente (ver Capítulo 8) es baja.
Kumada (1987) muestra como, a medida que avanza el proceso de humificación, se incrementan los
contenidos de carbono y de oxígeno en el humus y decrecen los de hidrógeno y de nitrógeno; además,
la intensidad del color oscuro se hace mayor y va adquiriendo una organización definida (estructura) en
los estados más avanzados de evolución.
3.4.4. Importancia de la materia orgánica en el suelo
La materia orgánica, en todas sus diferentes formas, tiene efectos marcados en casi todas las
propiedades del suelo; entre los que más se relacionan con la evolución del mismo pueden destacarse:
q Color: La acumulación de humus, en el suelo, le transmite su color oscuro; este color aumenta la
absorción de radiación y facilita su calentamiento, mejorando la eficiencia de los procesos
químicos que actúan en dicho suelo, así como el establecimiento y desarrollo de organismos en
él.
q Humedad: Al aumentar el contenido de humus, se incrementa la cantidad de agua que puede
almacenar el suelo, sobre todo si es un suelo arenoso; además, mejora, notablemente, las
relaciones hídricas del suelo, al mejorar la infiltración y reducir las pérdidas de agua por
evaporación; todo lo anterior contribuye a aumentar la actividad química y biológica del suelo y
por tanto su evolución.
q Estructura: La acumulación de humus en el suelo favorece la formación de agregados
esferoidales relativamente grandes y estables. Con ésto se mejoran la aireación, la porosidad, la
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permeabilidad, la velocidad de infiltración, el drenaje y el desarrollo radicular; además, se
reducen la susceptibilidad del suelo a la erosión y la densidad aparente.
q CIC: Su valor se incrementa en el suelo al aumentar el contenido de materia orgánica, debido a
que la humificación incrementa el número de grupos carboxilo (-COOH) y fenólicos (-OH) que
pueden disociarse, adquiriendo cargas negativas. Al incrementarse la CIC del suelo, se reducen
y hasta evitan las pérdidas por lixiviación.
q pH: Su valor puede disminuir al aumentar el contenido de humus, si el suelo tiene baja capacidad
amortiguadora del poder acidificante que tenga el humus, ya que este está compuesto por ácidos
orgánicos principalmente; así mismo, la disociación de grupos funcionales de la materia orgánica
libera H+; al reducirse el pH, a ciertos valores, también se produce solubilización de Al3+ , el
cual contribuye a aumentar la acidez del suelo.
q Disolución de minerales: Algunos compuestos húmicos son capaces de disolver filosilicatos
como biotita, muscovita, illita, caolinita.
q Compuestos órgano-minerales: El humus puede unirse a coloides inorgánicos, formando
complejos órgano-minerales de diferente grado de estabilidad; los materiales involucrados en los
complejos tienen una menor tasa de alteración que aquella que tendrían, si estuvieran
independientes en el suelo.
q Microorganismos: La acumulación en el suelo de ciertos tipos de compuestos orgánicos, como
lípidos principalmente, llega a ser tóxica para algunos de los microorganismos del suelo y afecta
aquellos procesos en los cuales intervienen (Nikonova y Tsiplionkov, 1989).
q Hidrofobicidad: Algunos tipos de humus, al acumularse en el suelo, le imprimen a éste
características hidrofóbicas, alterando sus relaciones hídricas (varios autores citados por
DeBano, 1981).
RECORDAR
Ø El hombre, como organismo, puede ser agente de formación de suelos, aunque, con mucha
frecuencia, en lugar de eso, lo deteriora.
Ø La vegetación es el organismo que mayor incidencia tiene en el desarrollo del suelo.
Ø La vegetación es la principal fuente de materia orgánica para el suelo y el tipo de
vegetación controla la cantidad y calidad de materia orgánica que se acumula en él.
Ø El tipo de materia orgánica que más interesa en el suelo es la materia orgánica húmica,
debido a que su estado coloidal le proporciona gran actividad físico-química.
Ø La materia orgánica evoluciona, en el suelo, en dos direcciones: Mineralización o
Humificación; la aireación y la humedad controlan estos procesos.
Ø La humificación enriquece el suelo en materia orgánica, la mineralización no.
Ø El humus lo componen: Ácidos fúlvicos, ácidos húmicos y huminas.
Ø El humus le trasmite al suelo colores oscuros, alta capacidad de almacenar agua,
estabilidad estructural, alta CIC, bajo pH y, en algunos casos, hidrofobicidad.
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4. EL RELIEVE
El relieve puede considerarse, de una manera simple, como el conjunto de formas que se presentan en la
superficie de la tierra. Su estudio compete a la Geomorfología e implica establecer las relaciones que
se den entre las formas de la superficie terrestre (geoformas), los materiales asociados a dichas formas
y el efecto que tienen sobre ellas y los procesos que les han dado origen y que las han remodelado a
través del tiempo.
4.1. TIPOS DE RELIEVES
De acuerdo con Arias (2001)1, las formas y la dinámica del relieve se definen en un entorno donde
confluyen influencias climáticas y geológicas y la intensidad con la cual han actuado estas influencias es
utilizada, frecuentemente, para clasificar los tipos de relieve.
En la clasificación de los tipos de relieve se presentan diversas escalas espaciales de aplicación: hay
desde relieves globales y de escala continental o megarrelieve como la cadena montañosa de los
Andes suramericanos, hasta relieves regionales o macrorrelieve, como serían las áreas colinadas del
altiplano del oriente antioqueño; relieves locales o mesorrelieve, como en el valle aluvial de un río
pequeño; microrrelieve como en un complejo de orillares o nanorrelieve en un hormiguero.
En los megarrelieves hay una fuerte influencia de fuerzas y de procesos geológicos. En los
macrorrelieves las geoformas pueden expresar la influencia de la litología y/o de las estructuras
geológicas, generando un relieve estructural. Cuando los tipos de relieves están asociados a entornos
ambientales se presentan las zonas morfoclimáticas, pudiéndose hablar de relieve glacial, relieve
periglacial, relieve de sabanas, etc.
En las escalas espaciales menores, y más relacionadas con la variabilidad y evolución de los suelos, las
geoformas reflejan el efecto de los procesos generados por lo que llama Villota (1991) los agentes
modeladores del relieve, quien los define como aquellos elementos móviles que son capaces de
desprender, transportar y depositar materiales en la superficie del terreno. Los agentes son: agua
corriente y lluvia, gravedad, viento, hielo, oleaje y algunos organismos y los procesos son meteorización,
remoción, transporte y depositación.
Donde los procesos de remoción, con o sin meteorización, son dominantes, se generan relieves
denudativos o erosionales y donde predomina la depositación, se forman relieves de acumulación o
deposicionales.
Cabe aclarar que un relieve actual puede estar sometido a unos procesos de alteración, que no
necesariamente son los mismos que lo originaron; por ejemplo, el relieve desarrollado en un abanico
aluvial que, en su origen es deposicional, hoy puede estar siendo sometido a procesos de erosión que lo
están desgastando y convirtiendo en un relieve erosional.
1 Arias, A. (2001). Profesor Universidad Nacional de Colomb ia. Medellín. Comunicación personal.
69
4.2. LA VERTIENTE
Arias (2001)1 define una vertiente como aquella porción de territorio limitada por una divisoria de aguas
en su parte superior y por un canal aluvial o por una llanura aluvial en su parte inferior. En términos
generales, a lo largo de una vertiente se pueden diferenciar sectores que son sometidos a procesos
diferentes de desarrollo del suelo. En las partes bajas de ella, se favorecen los procesos de
acumulación de materiales (partículas sólidas, iones, compuestos químicos, agua), en tanto que en las
partes intermedias y altas predominan los procesos de denudación y pérdidas. Los relieves
deposicionales se desarrollan, principalmente, en las zonas bajas del terreno, mientras que en las altas se
generan relieves erosionales; obviamente, este comportamiento general tiene gran cantidad de
variaciones locales y puntuales, debidas a controles ejercidos por el grado, forma, longitud e
irregularidad de la vertiente estudiada, así como por parte del tipo de materiales subsuperficiales que la
componen.
A propósito del control que ejerce el material litológico sobre el relieve, Jaramillo (1997a) observó, en
una zona seca del municipio de La Pintada (Antioquia), que las partes más sobresalientes y escarpadas
del relieve, con vertientes rectas y uniformes, se desarrollaban en estratos de areniscas cuarcíticas, en
tanto que las partes bajas, con vertientes onduladas e irregulares, están configuradas en arcillolitas;
ambos tipos de rocas forman parte de un mismo paquete de rocas sedimentarias inclinadas que, al
quedar expuestas a los agentes modeladores del relieve, respondieron en forma diferencial a ellos de
acuerdo con su mineralogía, composición química y demás propiedades petrográficas y geomecánicas.
4.3. CARACTERÍSTICAS DE LA VERTIENTE
Los tipos de vertiente se diferencian teniendo en cuenta los siguientes atributos básicos: forma, gradiente
y longitud.
4.3.1. Forma de la vertiente
La forma de la vertiente se define con el aspecto que toma el perfil topográfico que se presente a lo
largo de la máxima inclinación de ella. Se describen tres formas básicas: rectilínea, cóncava y
convexa. Esta característica está muy relacionada con procesos de erosión – sedimentación y con
condiciones de drenaje en los suelos. Con mucha frecuencia, el perfil de una vertiente es una
combinación de varias de las formas básicas descritas.
4.3.2. Gradiente de la vertiente
1 Arias, A. (2001). Profesor Universidad Nacional de Colombia. Medellín. Comunicación personal.
70
El gradiente es la inclinación que presenta la superficie del terreno con respecto a un plano imaginario
horizontal; generalmente, se expresa en porcentaje. En Colombia son de uso amplio los rangos de
inclinación que se presentan en la Tabla 1.28 para calificar el gradiente de las vertientes.
TABLA 1.28. Clasificación del relieve de acuerdo con el gradiente de las pendientes y la morfología del terreno,
según el IGAC (Modificada parcialmente en los nombres de Mosquera, 1986).
FORMA DEL TERRENO NOMBRE DEL RELIEVE GRADIENTE (%)
Plano horizontal < 1
Plano horizontal o subhorizontal
Plano subhorizontal o casi plano 1 – 3
Ligeramente inclinado 3 – 7
Plano inclinado Inclinado 7 – 12
Fuertemente inclinado 12 – 25
Ligeramente ondulado 3 – 7
Ondulado (con ondulaciones cortas) Ondulado 7 – 12
Fuertemente ondulado 12 – 25
Ligeramente quebrado 7 – 12
Quebrado 12 – 25
Quebrado (con diferentes forma,
inclinación y longitud de pendiente)
Fuertemente quebrado 25 – 50
Escarpado (inclinación fuerte y larga, Escarpado 50 – 75
deferencias de nivel apreciables) Muy escarpado > 75
4.3.3. Longitud de la vertiente
Esta propiedad controla, en buena medida, la escorrentía y la erosión hídrica acelerada del suelo;
para su descripción se utilizan términos relativos como “larga” o “corta” para una determinada unidad
fisiográfica; lo anterior implica que una vertiente considerada como larga en una determinada localidad,
no necesariamente también es larga en otra localidad diferente. Aquellas vertientes más largas generarán
mayor escorrentía y tendrán más altas probabilidades de producir erosión que las más cortas, bajo las
mismas condiciones climáticas y litológicas.
4.3.4. Orientación de las vertientes
El SSDS (1993) recomienda incluir esta característica en la descripción de las vertientes, definiéndola
como la posición que presenta la superficie del terreno con respecto a la posición del norte, por lo cual
se describe como un ángulo de hasta 360o, con respecto a dicho norte. La importancia de definir esta
orientación radica en que ella puede controlar la exposición de la vertiente a diferentes condiciones
climáticas como cantidad de horas de luz al día o vientos, por ejemplo; el efecto de ésta propiedad es
muy significativo en zonas con estaciones.
4.4. EFECTOS DE LA VERTIENTE SOBRE EL SUELO
4.4.1. Sobre la erosión
71
Tanto el gradiente como la longitud de la vertiente influyen sobre las pérdidas de suelo por efecto de
la escorrentía, como puede verse en la Tabla 1.29; entre mayor sean la longitud y el gradiente, mayor
es la pérdida de suelo, ya que el agua de escorrentía adquiere mayor velocidad y energía y el tiempo de
contacto del agua con el suelo es menor. Se reduce así la posibilidad de que el agua se infiltre en él.
TABLA 1.29. Efecto de algunas características de la vertiente sobre la erosión hídrica de un suelo de coluvios en
Chinchiná (Colombia); resultados promedios de 8 años; precipitación promedia anual de 2701 mm.
(Con base en resultados de Federacafé, 1975).
EFECTO DEL GRADIENTE EFECTO DE LA LONGITUD
GRADIENTE (%) PÉRDIDA DE SUELO (t ha-1) LONGITUD (m) PÉRDIDA DE SUELO (t ha-1)
23 119 5 152
43 327 10 207
20 306
El SSDS (1993) establece el posible comportamiento de la escorrentía superficial del agua, teniendo en
cuenta el gradiente de la vertiente y la conductividad hidráulica saturada (Ksat, ver Capítulo 9) del
suelo como se muestra en la Tabla 1.30.
TABLA 1.30. Comportamiento de la escorrentía superficial en terrenos de diferentes clases de conductividad
hidráulica saturada del suelo, con base en el gradiente de la vertiente, según el SSDS (1993).
GRADIENTE CLASES DE Ksat
(%) Muy alta Alta Mod. alta Mod. baja Baja Muy baja
< 1 Despreciable Despreciable Despreciable Baja Media Alta
1 – 5 Despreciable Muy baja Baja Media Alta Muy alta
5 – 20 Muy baja Baja Media Alta Muy alta Muy alta
> 20 Baja Media Alta Muy alta Muy alta Muy alta
Cóncava Despreciable Despreciable Despreciable Despreciable Despreciable Despreciable
4.4.2. Sobre las condiciones de drenaje
La forma de la vertiente tiene un gran efecto sobre la posibilidad que tiene el suelo de evacuar los
excesos de agua que recibe. Las áreas que presentan superficies cóncavas no podrán remover aquellos
excesos por escurrimiento superficial, debiéndose producir la eliminación de ellos a través del suelo o
mediante la evaporación desde su superficie.
En las áreas planas, el escurrimiento superficial del agua es lento o no se presenta. Queda el suelo
sometido a encharcamientos y a largos períodos de saturación con agua, que pueden imprimirle
características como colores grises, moteos, poco desarrollo estructural, pH relativamente alto (casi
neutro) y contenidos altos de bases; también pueden presentarse problemas de toxicidad, con algunos
elementos que se tornan muy solubles en condiciones reductoras, como el Fe y el Mn o con otros, que
en esas condiciones forman compuestos tóxicos, como el azufre.
72
4.4.3. Otras relaciones con el relieve
Otro aspecto que se debe considerar en el análisis del relieve es la posición en que se encuentra el suelo
en aquel. Los suelos que se ubican en las partes más bajas del relieve son los que reciben los materiales
que se están perdiendo en las partes altas por lo que presentan un proceso permanente de
enriquecimiento.
En los suelos de las partes bajas entonces, se puede retardar el desarrollo del perfil pedogenético si el
aporte de materiales es permanente y de magnitudes considerables. Además, en esas condiciones es
más probable que se presenten suelos enterrados (ver Capítulo 5) o suelos con intercalaciones de
capas que generen contrastes granulométricos en el interior del suelo.
Al contrario, en las posiciones altas del relieve es más probable la remoción de material alterado por
procesos de erosión, lo que dificulta el desarrollo de suelos espesos y favorece la presencia de suelos
superficiales, frecuentemente limitados en sus posibilidades de uso por la presencia de material lítico
cercano a la superficie del terreno. También en estas condiciones y con la conjugación de otras
circunstancias, como climas secos por ejemplo, es más probable encontrar suelos decapitados, es
decir, que han perdido sus horizontes superficiales.
En condiciones de climas secos, además, el material erosionado en las partes altas se acumula en las
depresiones, formándose depósitos espesos de materiales terrosos que ofrecen mejores posibilidades al
desarrollo de la vegetación y al aporte de materia orgánica al suelo, debido a que tienen un mejor medio
para el enraizamiento y una mayor capacidad de acumulación de agua que las áreas que ocupan las
posiciones más altas.
El relieve explica también, parcialmente, por qué los suelos de los valles aluviales son normalmente de
mejor fertilidad que los suelos de los paisajes altos adyacentes. En los suelos del valle, el nivel freático
se encuentra mucho más cerca de la superficie que en los otros paisajes lo que impide que la lixiviación
sea tan intensa en ellos como en las áreas vecinas por lo que conservan por más tiempo sus nutrientes.
González (1983) concluyó en sus análisis mineralógicos de arcillas de suelos derivados de cuarzodioritas
del batolito antioqueño, que cuando el suelo se presentaba ubicado en áreas altas del relieve, con
buenas condiciones de drenaje, se formaba gibsita a partir de la plagioclasa, mientras que en las partes
bajas de las vertientes, con mal drenaje, se presentaba un aporte lateral de sílice que no permitía la
formación de gibsita, sino de caolinita, a partir de las mismas plagioclasas.
Los resultados que se presentan en la Figura 1.11 muestran las variaciones de algunas propiedades de
los suelos desarrollados en dos niveles de terraza diferentes.
73
Paisaje
Colinas en rocas
sedimentarias
Terraza alta Terraza baja
Régimen de humedad Ústico Ústico Ácuico
Nivel freático No se encontró en 3 m. Presente a 120 cm.
Coluviación No Si No
Gleización No No Si
Lixiviación Si Si No
Propiedades en el horizonte A
Color (ver Capítulo 4) 5YR 3/1 2.5Y 4/2
pH 5.3 7.7
Ca [cmol (+) kg-1 suelo] 7.8 14.9
Mg [cmol (+) kg-1 suelo] 2.6 5.0
K [cmol (+) kg-1 suelo] 0.19 0.18
FIGURA 1.11. Algunas características y propiedades de suelos desarrollados sobre terrazas aluviales del río
Poblanco, en cercanías de La Pintada (Antioquia), relacionadas con la posición en el paisaje de los
mismos. (Con base en resultados de Jaramillo, 1997a).
Al nivel de meso y microrrelieves, se pueden presentar diferencias importantes en las características de
los materiales parentales, como resultado de la acción de procesos como selección granulométrica. En
una llanura aluvial de un río típicamente meándrico, por ejemplo, la granulometría del dique es más
gruesa que la del basín y la de éste más que la de una cubeta de decantación. Estas diferencias, debidas
a diferente posición dentro del relieve, se manifiestan en variaciones en las condiciones de drenaje, en la
susceptibilidad a la erosión, en la textura, en la disponibilidad de agua, etc., que finalmente van a definir
suelos distintos en cada posición.
Aparte de las relaciones anteriores, las diferencias que se presenten entre suelos ubicados en diferentes
posiciones dentro de un relieve específico, pueden estar reflejando diferencias de edad entre los
mismos. Algo de las diferencias mostradas en la Figura 1.11 puede explicarse por diferencia de edad
entre las geoformas analizadas. Arias et al (2000) encontraron diferencias pedogenéticas muy drásticas
entre suelos desarrollados en diferentes posiciones en el relieve, originadas por diferencias en las edades
de las unidades de relieve que definieron.
RECORDAR
Ø La vertiente es la unidad básica del análisis del relieve.
Ø En la parte baja de la vertiente tienden a desarrollarse suelos más espesos que en el resto
de ella.
74
Ø Los elementos forma, gradiente, longitud y exposición de la vertiente, caracterizan el
relieve.
Ø El relieve interviene activamente en la erosión y en la condición de dre naje del suelo.
5. EL TIEMPO
El proceso de formación del suelo sobrepasa en mucho el tiempo que define una generación humana; la
edad del suelo se limita al tiempo durante el cual han actuado los procesos pedogenéticos en él.
Para definir la edad del suelo se debe tener claro que hay otras edades que se relacionan con ella como
son:
q La edad de las rocas que corresponde a la edad del período durante el cual ellas se formaron y
que es del o anterior al terciario (ver Tabla 1.31) y mucho mayor que la del suelo.
q La edad del material parental: si éste es el saprolito de una roca, su edad es mucho menor que la
de la roca original; si es un sedimento, su edad corresponde a la edad del depósito y
generalmente es posterior al período terciario; en cualesquiera de los dos casos, la edad del
suelo es menor o, a lo sumo, teóricamente, igual a la del material parental.
q La edad del relieve: la geoforma en la cual se está desarrollando el suelo, en general, tiene una
mayor edad que la del suelo, aunque según criterio de Porta et al (1994) que ubican el tiempo
cero de la pedogénesis en el momento en el cual se formó la superficie geomorfológica sobre la
que está evolucionando ese suelo, suelo y geoforma tendrán la misma edad. A criterio del autor
de este texto, se pueden tener geoformas más jóvenes que los suelos que hay en ellas, como por
ejemplo en el caso de procesos de degradación que actúan en un determinado relieve afectando
los suelos que ya están en él y que están produciendo nuevas geoformas sobre ellos: el
carcavamiento en colinas o en partes distales de abanicos aluviales grandes produce cambios en
el relieve que son sobreimpuestos a los suelos que ya estaban ahí.
De acuerdo con lo anterior, no se puede esperar “ver” la formación de un suelo, aunque tampoco es
correcto, en el caso de suelos desarrollados a partir de rocas, darles la edad geológica (ver Tabla
1.31) que presenta el material litológico a partir del cual se ha formado; Buol et al (1997) establecen
que muy pocos suelos son anteriores al Pleistoceno; se ubican, entonces, la mayoría de ellos, en el
Cuaternario, período que ha sido dividido en dos Épocas: Holoceno, que corresponde a los últimos
10 000 años y es el tiempo en que se han desarrollado las civilizaciones humanas actuales y,
Pleistoceno, la cual se extiende hasta 1 600 000 de años, según la Sociedad Geológica Americana,
citada por Tarbuck y Lutgens (1999).
TABLA 1.31. El tiempo geológico.
ERA PERÍODO EDAD (años antes de hoy)*
ACONTECIMIENTOS
RELACIONADOS CON LA VIDA**
CUATERNARIO 1 600 000
Desarrollo del hombre, extinción de
grandes mamíferos
75
CENOZOICO
TERCIARIO 66 400 000
Desarrollo de los mamíferos, aparición del
hombre
CRETÁCEO 144 000 000
Extinción de los dinosaurios, desarrollo
de las fanerógamas
JURÁSICO 208 000 000
Apogeo de los dinosaurios, aparición de
MESOZOICO las aves
TRIÁSICO 245 000 000
Aparición de los dinosaurios y de los
mamíferos, expansión de cicadales y
coníferas
PÉRMICO 286 000 000
Desarrollo de los reptiles, expansión de
los insectos y los anfibios, abundancia de
coníferas, extinción de los trilobites
CARBONÍFERO 360 000 000
Aparición de los reptiles, expansión de
los tiburones, apogeo de los crinoideos,
abundancia de insectos y de plantas
esporíferas productoras de carbón
DEVÓNICO 408 000 000
Aparecen los anfibios, desarrollo de los
primeros bosques, abundancia de corales
SILÚRICO 438 000 000
Aparecen las plantas y los animales
terrestres, desarrollo de los peces
ORDOVÍCICO 505 000 000
Expansión de los mo luscos, apogeo de
los trilobites, sólo vida en el mar
PALEOZOICO
CÁMBRICO 570 000 000
Predominio de los trilobites, abundancia
de invertebrados marinos
PRECÁMBRICO
El tiempo desciende hasta
más de 4 600 000 000 de años Poco conocidos
* Edad según la Sociedad Geológica Americana, citada por Tarbuck y Lutgens (1999). Para efectos de edad
geológica, “hoy” corresponde al año de 19501.
** Información resumida de Strahler (1979).
Desde el punto de vista de la pedogénesis, como ya se mencionó, el tiempo que interesa es el que
corresponde al período cuaternario; Villota (1997) reporta una clasificación del tiempo geomorfológico
para el período cuaternario, elaborada con base en trabajos de Van Der Hammen (1976) y de Van
Eysinga (1975), la cual se reproduce parcialmente en la Tabla 1.32.
TABLA 1.32. Clasificación del tiempo en el Cuaternario y principios del Terciario, para fines geomorfológicos.
(Tomada parcialmente de Villota, 1997).
PERÍODO ÉPOCA EDAD (años)
TÉRMINO FISIOGRÁFICO DE
EDAD RELATIVA
Neoboreal 600 ACTUAL
Holoceno superior 2 600 SUBACTUAL
Holoceno medio 7 100 RECIENTE
Holoceno inferior 9 400
Tardiglacial 11 500
SUBRECIENTE
Pleistoceno superior 12 000 – 730 000 ANTIGUO
CUATERNARIO
Pleistoceno inferior 730 000 – 1 800 000
1 Parra, L. N. Profesor Universidad Nacional de Colombia. Medellín. Comunicación personal.
76
TERCIARIO Plioceno 1 800 00 – 3 600 000 MUY ANTIGUO
El tiempo requerido por los diferentes rasgos pedológicos para manifestarse es muy variable y depende
del rasgo específico que se trate; por ejemplo, Buol et al (1997) reportan que la formación del solum de
un Oxisol con 1 m de espesor, en África, puede gastar 75000 años, en cambio, el endurecimiento de
arcilla para formar laterita, después de su exposición al aire, demanda sólo alrededor de 35 años.
Pedológicamente, edad y grado de evolución no tienen en mismo significado: No necesariamente
aquel suelo que tiene más edad (años), tiene más desarrollo o, en otro escenario, no necesariamente los
suelos derivados de dos materiales parentales que tengan la misma edad, deben tener el mismo grado de
evolución pedogenética.
Lo expuesto en el párrafo anterior se ilustra con los suelos observados por Jaramillo (1997a) en los
alrededores del municipio de La Pintada (Antioquia), desarrollados a partir de estratos de rocas
sedimentarias. Tanto la arenisca como la arcillolita forman estratos contiguos dentro de la misma
Formación Amagá; estos estratos fueron plegados y luego colocados en la superficie del terreno, uno al
lado del otro, lo que implica que tienen la misma edad, partiendo desde el momento en que empezaron a
meteorizarse y, luego de esto, a formar suelos. Sin embargo, los suelos derivados de la arenisca sólo
desarrollaron, en el tiempo de evolución que llevan, un perfil de suelo Ap – C que lo caracterizó como
Entisol, mientras que los suelos derivados de la arcillolita, en el mismo lapso de tiempo, generaron un
perfil Ap – A – Bt1 – Bt2, caracterizado como un Alfisol, con un grado de evolución muchísimo mayor
que el del Entisol.
Las diferencias anotadas en los suelos del párrafo anterior obedecen a un control importante ejercido
por la composición del material parental sobre los procesos pedogenéticos, como se discutió en la
página 45, analizando los resultados expuestos en la Tabla 1.22, y no a diferencias en edad entre dichos
materiales ni entre el tiempo que llevan sometidos a procesos de evolución en la superficie del terreno.
En muchas ocasiones no se conoce la edad exacta del suelo que se estudia, pero puede establecerse
una secuencia temporal de suelos con apoyo de la geomorfología. Ésta ayuda a la realización de
interpretaciones acerca del efecto que ha tenido el tiempo sobre su desarrollo y sus propiedades; un
ejemplo de esta posibilidad se presenta en la Tabla 1.33.
TABLA 1.33. Algunas propiedades químicas del horizonte superficial de varios suelos desarrollados en una
cronosecuencia de terrazas aluviales del río Cauca, en clima cálido (80 - 130 msnm) húmedo (bh-T), en
el municipio de Tarazá (Antioquia). Con base en resultados de Jaramillo (1996).
Nivel de [ cmol (+) kg-1 suelo ]
Terraza
MO
(%)
pH
Agua Al Ca Mg K Na
Clasificación taxonómica según
SSS (1994)
Alta 3.5 4.8 1.8 1.1 0.6 0.09 0.03 Typic Paleudult
Media 3.3 4.7 1.6 1.3 0.6 0.23 0.04 Typic Dystropept
Baja 4.1 6.5 0.0 10.8 4.5 0.18 0.13 Tropic Fluvaquent
77
En la Tabla 1.33 es notoria la diferencia que hay entre los suelos de la terraza baja (más reciente) y los
de las otras dos terrazas, con respecto a sus posibilidades nutricionales para las plantas, originadas, en
buena parte, por la diferencia en el tiempo que han estado expuestos a las condiciones ambientales.
La diferencia en tiempo, también ha generado importantes diferencias en el grado de evolución de los
suelos de la tabla anterior. En éstos fue notable la variación en la intensidad con la cual han actuado los
procesos de enrojecimiento del subsuelo. En la terraza baja, los subsuelos presentaron colores con hue
10YR y con value y chroma variable, pero dominado por el rango entre pardo y pardo amarillento. En
la terraza media, los colores estuvieron en el matiz 7.5YR y los values y chromas correspondieron a la
categoría pardo fuerte. En la terraza alta, los hue del subsuelo variaron entre 5YR y 2.5YR, desde rojo
amarillento hasta rojo (Jaramillo, 1996).
Las variaciones de color, expuestas anteriormente, están mostrando el desarrollo de un proceso
creciente de ferruginación, en el sentido en que aumenta la edad de las terrazas, iniciándose con
procesos de marronización en las bajas; en este caso específico, no toda la intensidad de la
ferruginación de los suelos de la terraza alta se debe exclusivamente a su mayor edad; hay que tener en
cuenta que la posición que ella ocupa en el paisaje mejora sustancialmente el drenaje y la aireación del
suelo y favorece la oxidación intensa del hierro; esta situación no se presenta en la terraza baja, en la
cual hay evidencias de gleización (ver Capítulo 2).
La interpretación del enrojecimiento del color del suelo, como consecuencia de la evolución, debe
hacerse con precaución pues, aunque en condiciones normales de oxidación, al avanzar el desarrollo del
suelo, éste se va enrojeciendo, también es cierto que el color rojo no es exclusivo de suelos altamente
evolucionados; si los óxidos de Fe se encuentran bien distribuidos en el suelo o como películas
recubriendo otros sólidos, pequeñas cantidades de ellos pueden imprimirle al suelo colores bastante
rojos; en éste caso, el color rojo está acompañado por valores altos de pH, de bases y de minerales
primarios meteorizables, que no se presentan cuando el color rojo esté mostrando un alto grado de
evolución en el suelo.
La discusión de los párrafos anteriores y los resultados expuestos en la Tabla 1.33 muestran un aspecto
práctico relacionado con la evolución del suelo: a medida que éste aumenta su evolución, aumenta la
remoción de nutrientes en él y la formación de minerales de baja actividad, con lo que se reduce su
calidad como medio nutritivo para las plantas, es decir, a mayor evolución, menor fertilidad.
RECORDAR
Ø El tiempo, para la pedogénesis, abarca el período Cuaternario (1 600 000 años atrás).
Ø Para el cuaternario se ha establecido una cronología relativa, de lo menos a lo más viejo,
así: Actual, subactual, reciente, subreciente, antiguo y muy antiguo.
Ø Edad (años) y grado de evolución de los suelos no tienen el mismo significado.
78
Ø Al incrementar el grado de evolución, el suelo reduce su fertilidad, aumenta el tono rojo,
presenta mejor desarrollo del perfil y de la estructura y disminuye el contenido de
minerales meteorizables.
Los factores de formación del suelo, tratados en este capítulo, se presentaron de una forma
independiente. Ésto no implica que así funcionen en la realidad; esta presentación facilita la asimilación
de los conceptos, pero no refleja el comportamiento de ellos en la naturaleza.
En cualquier suelo actúan todos los factores de formación simultáneamente. Siempre es posible definirle
a un suelo un clima, un material parental, un relieve, unos organismos y un tiempo y no es posible
encontrar uno al que le falte alguno de los factores de formación. Ellos ejercen los controles que les
corresponden e interactúan entre sí para lograr el objetivo final que es el suelo. También es cierto que
muchas veces no es tan evidente la acción que está ejerciendo un determinado factor sobre un suelo
específico y que alguno de los factores tenga un mayor control sobre el desarrollo del suelo, con
respecto a los demás.
RECORDAR
Ø LOS FACTORES DE FORMACIÓN DEL SUELO SON: CLIMA – MATERIAL
PARENTAL – ORGANISMOS – RELIEVE – TIEMPO
Ø LOS FACTORES DE FORMACIÓN DEL SUELO CONTROLAN EL TIPO DE
PROCESOS INVOLUCRADOS EN EL DESARROLLO DEL SUELO Y LA
INTENSIDAD CON QUE ELLOS ACTÚAN
Ø LOS CINCO FACTORES DE FORMACIÓN DEL SUELO ACTÚAN
SIMULTÁNEAMENTE EN ÉL, AUNQUE PUEDEN HABER ALGUNOS QUE LO
HAGAN MÁS INTENSAMENTE QUE LOS DEMÁS
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AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Cuáles son los factores de formación del suelo?.
2. ¿Por qué la evapotranspiración es una de las variables climáticas más importantes en la relación clima
– suelo?.
3. En Colombia ¿cuál es la condición de humedad climática que predomina?.
4. ¿Cómo se define textura en rocas ígneas?. ¿Cuáles son las texturas que se presentan en esas rocas y
cómo se identifican?. Dé un ejemplo de roca para cada textura descrita.
5. ¿Cómo se diferencia una roca sedimentaria de un sedimento?.
6. ¿Qué es foliación en rocas metamórficas?. ¿Cuáles tipos de foliación hay?.
7. ¿Cuál es la diferencia entre un mineral primario y uno secundario?.
8. ¿Cuáles son los minerales primarios más comunes en los suelos?.
9. En los suelos colombianos ¿cuál grupo de filosilicatos secundarios predomina?.
83
10. ¿Por qué es importante el cuarzo en el estudio del suelo?.
11. ¿Cuál es el material parental que ocupa mayor área en Colombia?.
12. ¿Cuál es el grupo de microorganismos más abundante en el suelo?. ¿Cuáles son las condiciones
ambientales que más lo favorecen?.
13. En un suelo de clima frío húmedo, ácido, con alto contenido de materia orgánica poco descompuesta y
bajo en bases, ¿cuál grupo de microorganismos será dominante? ¿Por qué?.
14. ¿Cuál es el macroorganismo más importante de la fauna del suelo?.
15. Diga 10 efectos que tenga la biota sobre el suelo.
16. ¿La acción del hombre sobre el suelo siempre es nociva?. Explique.
17. De los componentes orgánicos que posee el suelo, ¿cuál es el más importante y por qué?.
18. ¿Qué se entiende por mineralización de la materia orgánica?. ¿Y por humificación?.
19. ¿Qué es el humus del suelo?.
20. Diga 3 factores que causen pérdidas de materia orgánica en el suelo.
21. Diga 5 propiedades del suelo que se relacionen directamente con la materia orgánica del mismo.
22. ¿Cómo se relaciona el relieve con las condiciones de drenaje del suelo?. ¿Y con la erosión?.
23. ¿Qué es una vertiente y cómo se relaciona con el desarrollo del suelo?.
24. ¿Cuál es el período de edad geológica más importante en la pedogénesis?.
25. ¿Qué relación general puede establecerse entre la evolución del suelo y su fertilidad?.¿Por qué?.
26. ¿Hay alguna diferencia entre edad y evolución del suelo?. ¿Cuál?.
EVALUACIÓN
1. En el informe de un levantamiento de suelos de alguna región, buscar las características de dos suelos
derivados del mismo material parental, ubicados en diferentes condiciones climáticas y con el mismo
tipo de relieve; hacer una comparación de los suelos encontrados y tratar de establecer cuáles de las
propiedades evaluadas han sido más controladas por cada uno de los factores de formación del suelo;
las respuestas deben ser sustentadas adecuadamente. Discuta sus apreciaciones en grupos de
compañeros, pueden haber alternativas que usted no consideró.
2. Defina 5 diferencias que usted esperaría encontrar entre dos suelos derivados del mismo material
parental, uno ubicado en clima frío húmedo y el otro en clima frío seco.
LOS PROCESOS PEDOGENÉTICOS
CAPÍTULO 2
CONTENIDO
v Los procesos globales
v Los procesos específicos
§ De adiciones
§ De transformaciones
§ De translocaciones
§ De pérdidas
§ Complejos
·  Andolización
·  Podzolización
·  Ferralitización
OBJETIVOS
v Conocer los procesos más importantes de la pedogénesis
v Conocer el efecto que producen, en el suelo, los procesos pedogenéticos
v Aprender a identificar la acción de algunos procesos en el suelo, mediante la
observación de los rasgos morfológicos que dejan en él
v Conocer los procesos pedogenéticos que predominan en la evolución de la
mayoría de los suelos agrupados en la categoría de orden taxonómico
83
l proceso que es pedogenético por excelencia es el de la estructuración ya que es el
que le da la identidad al suelo y lo diferencia de un saprolito o de un depósito
sedimentario. La formación de estructura implica aglutinar las partículas individuales que
componen los sólidos del suelo en unas unidades complejas y mantenerlas unidas a través del
tiempo, definiendo así la configuración física del suelo. A pesar de ser tan importante este
proceso, su tratamiento no se hará en este capítulo; él será discutido con cierta amplitud en el
Capítulo 3.
Durante el desarrollo del suelo se realizan una serie de procesos que le van imprimiendo las
características y propiedades que lo caracterizan. Estos procesos se llaman pedogenéticos porque
definen directamente las características y propiedades que diferenciarán los distintos suelos. El
tipo de procesos, así como la intensidad con la cual ellos actúan, es controlado por los factores de
formación que se discutieron en el capítulo anterior.
Los procesos pedogenéticos se pueden estudiar en varios niveles de detalle; por esta razón se
establecen dos grupos fundamentales de procesos: Globales y Específicos.
1. LOS PROCESOS GLOBALES
En esta categoría se agrupan los procesos de acuerdo con el efecto que producen en el suelo,
como lo muestra la Figura 2.1; los procesos resultantes se denominan: Adiciones,
Transformaciones, Translocaciones y Pérdidas.
FIGURA 2.1. Los procesos pedogenéticos globales. (Modificado de Birkeland, 1980).
E
84
Las adiciones comprenden todos aquellos procesos que le aportan algo al suelo, es decir, las
entradas que tiene el mismo; las transformaciones comprenden los procesos que implican
cambios en las formas originales de cualesquiera de los componentes del suelo. Todos los
movimientos de materiales que se producen dentro del suelo, siempre y cuando no se desplacen
fuera del mismo se consideran translocaciones; la extracción o remoción definitiva de cualquier
componente del suelo se considera una pérdida.
2. LOS PROCESOS ESPECÍFICOS
Como su nombre lo implica, son procesos que tienen unos efectos muy especiales en el suelo; en
la literatura se encuentran definidos gran cantidad de estos procesos (Porta et al, 1994; Buol et al,
1997, Bockheim y Gennadiyev, 2000, son algunos ejemplos). En este documento sólo se tratarán
algunos de los más frecuentes e importantes en los suelos de Colombia, agrupados según las
categorías generales a las cuales pertenecen, de acuerdo a lo expuesto en el numeral anterior; las
definiciones se tomarán principalmente de Bockheim y Gennadiyev (2000), Buol et al (1997),
Malagón et al (1995) y de Porta et al (1994). Durante el desarrollo de este tema se hará mención
frecuente de términos taxonómicos por lo que se recomienda que para su comprensión el lector se
remita al Capítulo 20 de este texto.
2.1. PROCESOS ESPECÍFICOS DE ADICIONES
q Littering: Es la acumulación de materiales orgánicos en la superficie del suelo,
principalmente vegetales; este proceso es el responsable de la formación de las capas de
hojarasca que con frecuencia se observan en los suelos que se están desarrollando bajo la
cobertura de los bosques, las cuales se identifican como horizontes o capas O (ver
Capítulo 5) y que pueden llegar a ser epipedones hísticos (ver Capítulo 20).
q Cumulización: Conocida también como acreción, es la adición de partículas minerales a
la superficie del suelo, sin importar el agente que las haya transportado. Son frecuentes los
aportes de materiales aluviales, producto de los desbordamientos de los ríos, así como los
de piroclastos provenientes de la actividad volcánica; la coluviación también es un
proceso geomorfológico que aporta buenas cantidades de materiales a la acumulación en
los suelos aledaños a las áreas más pendientes y desprotegidas de los paisajes.
2.2. PROCESOS ESPECÍFICOS DE TRANSFORMACIONES
q Humificación: Se refiere a la transformación de los materiales orgánicos frescos en
humus; este proceso es el responsable, en buena medida, de la acumulación de materia
orgánica en el suelo y del color oscuro de la parte superficial de éste. Promueve la
formación de horizontes A (ver Capítulo 5) en el suelo, que pueden llegar a formar, desde
el punto de vista taxonómico, los epipedones más comunes como el mólico (característico
de los Mollisoles), el úmbrico, el antrópico, el melánico o el ócrico (ver Capítulo 20).
q Mineralización: Se refiere a la transformación de ciertos elementos de compuestos
orgánicos a compuestos inorgánicos; este proceso depende, en gran parte, de los
microorganismos del suelo y, contrario al anterior, genera pérdidas netas de materia
orgánica en él.
85
q Gleización o gleyzación: Hace referencia a la formación de compuestos ferrosos, debido
a la presencia de condiciones reductoras en el medio. Este proceso genera colores grises
y/o moteos en el suelo y pone de manifiesto la presencia de condiciones de mal drenaje o
de niveles freáticos fluctuantes en el suelo. Es característico de los suelos que se
encuentran en condiciones de régimen ácuico.
q Rubefacción o rubificación: Se refiere a la deshidratación progresiva de sesquióxidos de
hierro; es el responsable del enrojecimiento del suelo; cuando los óxidos de hierro que se
forman se unen con materia orgánica, el color del suelo es pardo y el proceso se llama
marronización o braunificación; en los últimos estados de oxidación del hierro, el color
del suelo es rojo y el proceso se define como ferruginación. El proceso de rubefacción es
frecuente en los horizontes B cámbicos (característicos de los Inceptisoles) y, cuando se
presenta como ferruginación, puede estar definiendo un horizonte B óxico (diagnóstico
de los Oxisoles) (ver Capítulo 20).
q Endurecimiento: ¿Adensamiento?. Es la disminución de la cantidad de poros del suelo,
por efecto de la compactación, del colapso de la estructura, de la cementación o del
rellenado de algunos poros con partículas finas u otros materiales sólidos.
q Esponjamiento (Loosening, en inglés): También puede traducirse como ¿aflojamiento?;
se refiere al incremento en el espacio vacío del suelo, por efecto de la actividad de las
plantas, los animales y/o del hombre, así como por efecto de la alternancia de
congelamiento y descongelamiento o de otros procesos físicos; también puede presentarse
por la remoción de materiales por lixiviación.
2.3. PROCESOS ESPECÍFICOS DE TRANSLOCACIONES
q Eluviación: Es el movimiento de salida de algún material de una porción del suelo; esta
porción del suelo se presenta empobrecida en el material que está aportando, con respecto
a la porción del suelo que lo está recibiendo y que se encuentra ubicada por debajo de
aquella dentro del suelo. Este proceso genera un horizonte E (ver Capítulo 5) que, cuando
está muy avanzada la salida de materiales coloidales de él, se decolora, dando lugar a un
horizonte diagnóstico álbico (todos los álbicos son E, pero no todos los E son álbicos).
Los horizontes álbicos son frecuentes en los Espodosoles (ver Capítulo 20).
q Iluviación: Se refiere a la entrada de algún material a una porción del suelo; esta porción
del suelo presenta un enriquecimiento en el material que recibe, con respecto al contenido
que presenta el resto del suelo en él. Este proceso genera horizontes B; si la acumulación
es de arcilla, se generan horizontes argílico, nátrico o kándico, frecuentes en Alfisoles,
en Aridisoles y en Ultisoles; si lo que se está acumulando es materia orgánica, con o sin
Fe, se pueden formar horizontes espódico (característico de los Espodosoles), plácico,
sómbrico o ágrico (ver Capítulo 20).
q Desalinización, Salinización: Son procesos de salida y acumulación, respectivamente, de
sales solubles en una porción del suelo. En la parte del suelo donde se están acumulando
las sales, se puede generar un horizonte sálico. Son procesos frecuentes en Aridisoles, así
como en Mollisoles y Alfisoles de climas secos (ver Capítulo 20).
86
q Decalcificación, Calcificación: Se refieren a la salida y acumulación, respectivamente, de
carbonato de calcio en una porción del suelo. En la porción donde se acumula el
carbonato, se puede llegar a formar un horizonte cálcico y, si además, dicho horizonte se
cementa, se convierte en un horizonte petrocálcico. El proceso de calcificación se detecta,
en campo, adicionando HCl al material del suelo: si se presenta efervescencia, ese suelo
tiene carbonato de calcio libre acumulado. Son procesos importantes en los Mollisoles y
Alfisoles de clima seco, así como en los Aridisoles (ver Capítulo 20).
q Desalcalinización, Alcalinización: Se refieren a la salida y acumulación,
respectivamente, de iones Na+ de los sitios de intercambio en alguna porción del suelo. Si
la acumulación de sodio se está produciendo en un horizonte argílico, se puede alcanzar a
formar un horizonte nátrico. Frecuentes en Alfisoles, Vertisoles y Mollisoles de climas
secos, además de los Aridisoles (ver Capítulo 20).
q Lessivage: Definido como argiluviación por Bockheim y Gennadiyev (2000), es la
migración mecánica de pequeñas partículas de arcilla, dentro del solum. Este proceso
puede participar en la formación de horizontes como argílico o nátrico (en Alfisoles,
Ultisoles, Mollisoles y Aridisoles) (ver Capítulo 20) y tiene mucha importancia en suelos
con arcillas expansivas (Vertisoles) ya que, el agrietamiento que se produce en ellos,
genera vías expeditas para el movimiento de sólidos en seco.
q Edafoturbación o Pedoturbación: Es la mezcla que se hace de los materiales de alguna
parte del solum; dependiendo del agente causal de la mezcla se establecen varios nombres
para el proceso. Los más frecuentes son: La Argiloturbación es la mezcla producida por
la acción de las arcillas; se presenta cuando hay arcillas expansivas y produce las
propiedades vérticas (Vertisoles); es equivalente al proceso de vertización definido por
Bockheim y Gennadiyev (2000); la Bioturbación es producida por la fauna del suelo y es
importante en Mollisoles; la Crioturbación, por el congelamiento y descongelamiento
del agua presente, especialmente, en los Gelisoles; la Antroturbación: se propone en este
documento como equivalente al proceso que Bockheim y Gennadiyev (2000) identifican
como antrosolización para referirse a la mezcla de materiales que realiza el hombre; por
ejemplo, mezclas de horizontes por mecanización, mezclas de suelo con abonos
orgánicos, fertilizantes o enmiendas químicas, etc. Este proceso puede formar horizontes
plágenos o antrópicos, importantes en los Inceptisoles y Entisoles (ver Capítulo 20).
q Melanización: Es la acumulación de materiales orgánicos de color oscuro, en alguna
porción del suelo, generalmente recubriendo sus partículas o sus agregados minerales y
oscureciendo el horizonte en que se produce; en algunas ocasiones es un proceso de
iluviación de humus. Es un proceso de estabilización de materia orgánica, en complejos
órgano-minerales, que puede llevar a la formación de epipedones melánicos en
Andisoles, de mólicos en Mollisoles o de úmbricos en Inceptisoles y otros órdenes (ver
Capítulo 20).
q Leucinización: Es la remoción de materiales orgánicos de color oscuro, de alguna
porción del suelo, imponiéndole un color claro a la misma; en algunas ocasiones puede
ser un proceso de translocación de materiales orgánicos oscuros dentro del suelo o una
87
pérdida definitiva de ellos del solum. También puede presentarse por la transformación de
materiales orgánicos oscuros a otros de colores claros.
q Desilicación: Es la remoción de sílice de alguna porción del suelo; es un proceso común
en suelos de ambientes húmedos y con altas temperaturas. Favorece la acumulación de
sesquióxidos de Fe (ferritización) o de Al (alitización) o de ambos (ferralización). Estos
procesos son muy importantes en los Oxisoles y Ultisoles, así como en Inceptisoles
distróficos (ver Capítulo 20).
q Resilicación o silicificación: Es la adición de Si a las estructuras de las arcillas, en alguna
porción del suelo, transformándolas en nuevas especies. En el caso de que el Si cemente el
horizonte en el que se está acumulando se produce un duripán (ver Capítulo 20).
2.4. PROCESOS ESPECÍFICOS DE PÉRDIDAS
q Erosión: Es el retiro de materiales sólidos del suelo por cualquier agente y mecanismo.
En Colombia, el principal agente de erosión es el agua, sobretodo la de lluvia (erosión
pluvial), la cual actúa mediante dos mecanismos fundamentales: Disgregación de
partículas de suelo por el golpe de las gotas y arrastre de esas partículas por las aguas de
escorrentía (aguas que corren sobre la superficie del terreno). Este proceso es
especialmente eficiente en zonas que presentan climas secos, debido a que el desarrollo de
la vegetación es restringido y, por tanto, la cobertura del suelo es deficiente; cuando se
presentan las lluvias, hay una gran área de suelo descubierto expuesto a la acción directa
de la lluvia.
q Lixiviación: Es llamado también Lavado y se refiere a la eliminación de materiales del
suelo en solución. Este proceso es el responsable de la evacuación de las bases de los
suelos que se desarrollan en zonas con climas muy húmedos, donde la precipitación es
mayor que la evapotranspiración, con lo cual queda un excedente de agua que se mueve a
través del suelo, lavándolo. En Colombia es un proceso muy activo en los suelos de la
amazonia y la orinoquia, donde ha contribuido a generar los Oxisoles y Ultisoles, así
como los Inceptisoles desaturados que hay en aquellas regiones; también se manifiesta en
los Inceptisoles y Andisoles de las cordilleras y en los suelos de la costa pacífica (ver
Capítulos 20 y 24).
2.5. PROCESOS ESPECÍFICOS COMPLEJOS
Se agrupan en esta categoría algunos procesos que producen, en su conjunto, perfiles de suelos
especiales y que involucran varios procesos específicos simples de los descritos en los numerales
anteriores.
2.5.1. Andolización
Es el responsable de la formación de los Andisoles (ver Capítulo 20); se presenta una alteración
no muy intensa de los materiales parentales cuyos productos forman nuevos materiales (síntesis)
inorgánicos no cristalinos; por otro lado, se presenta una humificación importante de los residuos
orgánicos que se adicionan al suelo; generalmente, hay lixiviación de bases.
88
Los compuestos húmicos, que se forman en el suelo, se complejan con aluminio y/o con hierro y
se pueden estabilizar con parte de los compuestos inorgánicos no cristalinos. A medida que
aumenta la evolución, se puede presentar una melanización intensa (Shoji et al, 1993).
2.5.2. Podzolización
Es la formación de Espodosoles (ver Capítulo 20); se inicia con la alteración del material parental
que libera aluminio y/o hierro y con la humificación de los materiales orgánicos presentes; hay
una lixiviación intensa de bases y una alta acidificación del medio que favorece la quelatación del
aluminio y del hierro por los compuestos orgánicos y los procesos de eluviación – iluviación de
aquellos quelatos.
En el horizonte espódico se presentan procesos de rubefacción, de marronización o, incluso de
melanización, dependiendo de la composición de los materiales que se estén acumulando en él.
En el horizonte eluvial se presenta acumulación de sílice y leucinización.
2.5.3. Ferralitización
También llamado laterización, es un proceso de lixiviación intensa de bases y de sílice que
genera acumulación de Fe como óxido férrico; la formación de estos compuestos conlleva
procesos secuenciales de rubefacción, marronización y ferruginación, con algo de humificación
en el horizonte superficial del suelo. Los procesos descritos son característicos de climas
tropicales (cálido húmedo) y llevan a la formación de Oxisoles (ver Capítulo 20).
RECORDAR
Ø Los procesos pedogenéticos producen adiciones, transformaciones, translocaciones y/o
pérdidas.
Ø En ambientes tropicales son determinantes la mineralización, la lixiviación y la
desilicación, en el desarrollo de los suelos.
Ø En Colombia, los procesos complejos de andolización y de ferralización, así como los de
eluviación – iluviación, afectan amplias áreas.
BIBLIOGRAFÍA
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New York. 285 p.
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properties and utilization. Developments in Soil Science 21. Elsevier. Amsterdam. pp: 37-71.
AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Cuáles son los procesos pedogenéticos globales?.
2. Defina los siguientes procesos específicos: Littering, humificación, mineralización, gleización,
eluviación, iluviación, melanización, erosión, lixiviación.
3. Mencione por lo menos 4 procesos pedogenéticos específicos cuyo efecto se manifieste en el color del
suelo. ¿Cuáles son los colores que produce cada uno?.
4. ¿Bajo qué condiciones ambientales es importante el proceso de erosión pluvial?. ¿Porqué es así?.
5. Diga 2 procesos específicos complejos que afecten suelos importantes en Colombia.
6. Diga 3 procesos pedogenéticos específicos importantes en suelos que se estén desarrollando bajo
condiciones tropicales.
7. Diga 3 procesos específicos frecuentes en los siguientes taxa de suelos: Andisol, Alfisol, Espodosol,
Oxisol, Ultisol.
8. Diga 2 procesos específicos que produzcan cambios físicos en el suelo, diferentes, obviamente, al
color.
EVALUACIÓN
Establezca, para los suelos analizados en la evaluación del Capítulo 1, una lista, lo más completa posible ,
de los procesos pedogenéticos específicos que han intervenido en su desarrollo, indicando las evidencias
que encontró para identificarlos; como allá, es más productivo el ejercicio si se hace en grupo


1 comentario:

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